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SEÑUELOPOPPERPASEANTESYHÉLICES
Tipo:
HARDBAITS
Vamos a englobar aquí varios tipos de señuelos duros de superficie: el
popper, los paseantes y los hélices. Todos son señuelos
sin babero que flotan en la superficie y se diferencian
por su forma y por lo tanto por su acción en la
superficie del agua.
Los
popper tienen en su parte delantera una concavidad que
al tirar provocan un ruido característico: un
“pop”, de ahí su nombre.
Los
paseantes son muy parecidos a los peces artificiales,
pero carecen de babero. Al recoger y con golpes de muñeca,
van dando bandazos de izquierda a derecha. Esta
recogida se conoce en nuestro argot como “paseando
al perro” (walking the dog),
símil que quiere explicar cómo el perro
olfatea cada árbol de un lado al otro.
Los
“hélices” son señuelos que poseen una o más hélices
en su parte delantera y/o trasera. Al dar los tirones
característicos en la recogida provocan el
consiguiente sonido tan atrayente para los peces.
También
existen en el mercado combinaciones de ellos: poppers
con hélices, paseantes con hélices, etc.
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Siempre
que hablemos de señuelos de superficie hablaremos de pesca
de peces activos: periodo de post-puesta, primavera,
amanecer y atardecer en verano...
Son
señuelos que despiertan la curiosidad de los peces, llamándolos
desde grandes distancias y desde los fondos.
La
pesca con estos señuelos y las picadas que se producen con
ellos son siempre espectaculares.
Peces
récord han sido capturados con popper, paseantes o hélices.
Sin ir más lejos, el actual récord de España fue
capturado con un popper de fabricación casera.
| EQUIPO
Y MATERIAL NECESARIOS |
Caña: De grafito, de un tramo. Casting o Spinning, según preferencias. De
tipo Medium light, o más ligeras si lo preferimos. No
utilicéis cañas muy duras porque perderéis muchos peces
en la lucha y clavareis peor.
Carrete: Según nuestra elección, casting o spinning. De ratio medio o medio
alto. Un 5:2 nos irá bien.
Línea:
Monofilamento como siempre que actuemos en superficie. Un
10/12 Lb. será el comodín para la mayoría de las
ocasiones.
LOS POPPER.
Los encontraremos de muchas formas y colores, pero todos con
la consiguiente concavidad en la cabeza. Al realizar los
tirones provocan una burbuja que será mayor cuanto más
profunda sea la concavidad y mayor fuerza imprimamos al tirón.
Los encontraremos en plástico o madera, con
o sin sonido interior. Van provistos de poteras, y,
generalmente la trasera, además, decorada con un mechón de
pelos. Suelen pesar un poco más en su parte trasera lo que
mejora el lance y provoca que, al estas inmóvil quede la
cola algo sumergida.
LOS PASEANTES:
De forma ahusada, y también de multitud de colores. Deben
evolucionar de un lado para otro a poco que le imprimamos
golpes de muñeca a la recogida.
También de plástico o madera con
“rattling” o no. Con una o dos poteras.
LOS HÉLICES:
De variadas formas y colores, pero todos con una o dos hélices,
en su parte delantera, trasera o en ambas. Son muy sonoros.
De los mismos materiales que los anteriores y
provistos de las consiguientes poteras, decoradas o no.
Las técnicas varían dependiendo de cual de ellos utilicemos:
Poppers: lanzaremos el señuelo un poco más allá del objetivo.
Y lo dejaremos reposar inmóvil un tiempo, la mayoría de los
pescadores lo dejan el tiempo necesario para que desaparezcan
las ondas provocadas en la caída. Con la muñeca imprimiremos
uno o varios golpes secos, lo que provocará le ruido característico
de este señuelo y el movimiento del agua. Pararemos de nuevo
aprovechando el momento para el recoger sedal que ha quedado
suelto. Repetiremos la operación las veces necesarias. La
picada se producirá o con el señuelo inmóvil o al iniciar
el siguiente movimiento. El pez generalmente acudirá por
curiosidad y se situará debajo justo, y será el movimiento
el que desencadenará la picada.
Esta es la forma clásica de pescar con un popper, pero hay
infinitas variedades: hacer que las paradas sean muy muy
prolongadas, o que sean muy cortas, o recoger de manera muy continua. Busca la mejor opción según del humor que estén
los peces o el agua o el día...
Cuando veas la picada, no claves de forma inmediata: perderás la
mayoría de los peces. Espera dos o tres segundos, lo
suficiente para que el pez, con el señuelo en la boca, se dé
la vuelta y comience a sumergirse de nuevo. Es difícil
contenerse pero si lo haces multiplicarás tus éxitos.
Paseantes: Lanza igual, un poco más allá de donde
supongas que puede hallarse el pez. Espera un poco a que
desaparezcan las ondas. Baja la caña hasta casi tocar el
agua y da un golpe de muñeca a la caña a la vez que le das
unas vueltas a la manivela del carrete, de esta forma
conseguirás que el movimiento característico de este
artificial: unos bandazos muy provocadores. Continúa
repitiendo los golpes de muñeca y los bandazos se alternarán
de izquierda a derecha.
Pausas más o menos prolongadas, recogidas más o menos lentas
completarán la acción de este eficaz señuelo.
Hélices: Con este señuelo trataremos de provocar a los peces por el
ruido que hace al arrastrarlo por la superficie. Lanzaremos
al igual que los anteriores pasando unos metros del objetivo
y a base de golpes de muñeca y vueltas a la manivela hacer
mover las hélices del señuelo. Son los conocidos
vulgarmente como “serruchos”.
1.
No anudes directamente el hilo a estos señuelos, perderán acción.
Utiliza emerillones o el “nudo rapala” .
2.
Cambia las poteras siempre que lo necesites, y vigila el afilado.
3.
Cambia el ritmo de recogida de vez en cuando, es fácil que en
cambio provoque a un pez indeciso. Las picadas en este tipo
de pesca ocurren por enfurecer al pez y no por hambre.
4.
Repite varias veces un lance al mismo lugar, ocurre a menudo que
al pez no le dio tiempo a ver el señuelo y esté buscándolo
como un loco.
5.
Lo dijimos antes y te lo volvemos a recordar. Cuenta hasta tres
antes de clavar, se pierden muchísimas picadas por
precipitarse.
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