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SEÑUELOCRANKBAIT
Tipo:
HARDBAITS
Crankbait
es el nombre inglés o americano de los “peces
artificiales” de toda la vida. Son señuelos de madera
o plástico con forma de pez, cangrejo, etc.
Vienen armados de una o varias poteras y están
provistos de un babero que según su inclinación les
hace profundizar más o menos durante la recogida.
Existen alargados, rechonchos, flotantes, sumergidos,
suspendidos... También
pueden tener el cuerpo compuesto de un solo segmento o
bien con dos o tres segmentos que mueven en zigzag
durante la recogida.
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Siempre
hay un crankbait para todo momento del año. Peces profundos
y apáticos, peces muy activos, peces muy orillados, peces
suspendidos... Siempre podemos anudar un crankbait para
pescarlos. Pero hay que acertar con la técnica, con el
color, con la velocidad, con la forma... un auténtico
galimatías. Pero no hay que desesperar, así es la pesca.
Existen
pescadores profesionales y amateurs verdaderos especialistas
en la pesca con crankbaits. Siempre es bueno llevarlos con
nosotros entre nuestro equipo de pesca.

En
la pesca de competición son muy utilizados para “eliminar
agua”, esto es, buscar peces activos para establecer el
“patrón” de cómo se encuentran los peces ese día, para
después con otras técnicas y señuelos, llenar el vivero.
| EQUIPO
Y MATERIAL NECESARIOS |
Caña:
De grafito, de un tramo. Casting o Spinning, según
preferencias. De tipo Light siempre, como mucho ,medium
light, ya que es no es necesario realizar clavadas fuertes,
la mayoría de las veces los peces se clavarán solos. Es
fundamental la flexibilidad durante la lucha, una caña más
dura sólo conseguirá que perdamos peces y que el señuelo
no actúe correctamente.
Carrete:
Según nuestra elección, casting o spinning. De ratio medio
o medio alto. Un 5:2 nos irá bien.
Línea:
Monofilamento resistente a la abrasíon. De poco diámetro
para mejorar la longitud del lance y conseguir profundizar
mejor. Un 10 Lb. será el comodín para la mayoría de las
ocasiones.
LA
FORMA. Aunque hay variadas, vamos a dividirlas en dos: alargados y
rechonchos.
Los de forma alargada imitan mejor peces como bogas, alburnos, barbitos
etc, en cambio los de forma rechoncha imitan a carpas,
percasoles, etc. En general los rechonchos producen más
vibraciones pero son menos “naturales” a los ojos de los
peces.
FLOTABILIDAD.
Tenemos tres: Flotantes, suspendidos o hundidos (floating,
suspending o sinking en inglés)
Los
flotantes lógicamente flotan en el agua al parar la
recogida. Se suelen manejar a tirones de muñeca mientras
recogemos y paramos. Las aguas someras y peces activos serán
sus dominios.
Los
suspendidos tienen la característica de ser “neutros”.
Tienen la misma densidad que el agua por lo que al parar la
recogida se quedan entre dos aguas completamente inmóviles.
Se manejan lentamente con paradas prolongadas. Las picadas
se suelen producir a señuelo parado casi siempre. En verano
y en los cortados de piedra son insustituibles.
Los hundidos son peces que
al parar la recogida se hunden. La velocidad de hundimiento
la dará cada señuelo. Se utilizan para buscar los peces en
distintas capas de agua. El pescador que los usa sólo tiene
que lanzar y contar... Con contar queremos decir que dejemos
que el señuelo se hunda y contemos uno, dos tres,
cuatro...hasta llegar al fondo. Entonces comenzaremos una
recogida más o menos continua. Si no hay respuesta lanzaremos
al mismo sitio y pararemos el hundimiento un poco antes, y
así hasta cubrir toda la capa de agua. Son también los señuelos
que se utilizan para recoger del modo “dientes de
sierra”
LOS
BABEROS.
La forma del babero nos va a indicar la profundidad que
alcanza el señuelo en la recogida. Cuanto más horizontal sea el babero más profundizará. No os olvidéis
que el diámetro del sedal y la velocidad también son muy
importantes: a menor diámetro y más velocidad; más
profundidad.
Los
baberos también cumplen la función de evitar enganches,
provocar las picadas al chocar contra las piedras. Los más
comunes son de plástico (policarbonato), pero también los
hay metálicos.
LOS
COLORES.
El quiz de la cuestión de la pesca. Colores hay a miles y en
los crankbaits especialmente.
Hay
colores naturales, llamativos, exageradamente llamativos, etc.
Hoy en día con las nuevas tecnologías están apareciendo señuelos
que son réplicas exactas de algunos peces pasto. Pero es que
hay veces que un color de lo más chillón (flúor, naranja,
rosa) es lo que desencadena la deseada picada.
¿SONOROS
O NO?
Y es que hay una variedad tan grande en el mercado que a veces
nos perdemos.
El
sonido (en nuestro argot: rattling) viene provocado por los
choques que producen las bolitas alojadas en cámaras dentro
del crankbait. El número de bolitas, el material de que
estén hechas etc producirá un sonido más grave o más agudo
que atraerá generalmente a los peces. Pero ojo, otras veces
los espantarán.
Básicamente podemos dividirla en tres, aunque hay
mil variedades de ellas y sólo experimentando mejoraremos
mucho nuestros resultados.
Recogida lineal. La más utilizada por los noveles y no nos engañemos, cuando no pican,
más de uno realizamos una recogida mecánica por puro
aburrimiento. No es que sea una técnica equivocada, pero es
que si los peces no están muy activos hay que probar otras
variedades.
Stop
and Go. Fácil
de realizar. Consiste en realizar paradas más o menos
prolongadas durante la recogida del crankbait. El efecto es
diferente si estamos utilizando señuelos flotantes,
suspendidos o hundidos. Las picadas se consiguen a señuelo
parado o justo al mover la manivela. Muy utilizado con
señuelos del tipo "suspending". Si la parada la
realizamos en las cercanías de un obstáculo, y allí hay
un pez, será difícil que no lo ataque.
Dientes
de sierra. Variante de la anterior. Con señuelos hundidos, al parar la recogida,
éste bajará y al recoger nuevamente subirá. Con señuelos
flotantes será al contrario: al parar subirá y al recoger
bajará. Esta técnica provoca a los peces desde muy lejos.
1.
No anudes el sedal directamente, utiliza emerillones, o mejor aún
utiliza el nudo “rapala”. El crankbait nadará mucho
mejor y desplegará toda su acción.
2.
Vigila
el afilado de las poteras a menudo. Es un señuelo que va
tocando piedras a menudo. Sustituye las de origen si no te
convencen.
3.
Algunos
modelos mejoran con poteras con “pelos” de colores. No
son caras y verás otros resultados.
4.
Un
babero roto no implica desechar un crankbait. Conviértelo
en un paseante.
5.
No
aflojes la tensión durante la lucha con el pez. Aunque no
te lo creas una potera sujeta peor que cualquier anzuelo
simple. Mucho cuidado al coger el pez y al desanzuelar.
6.
Si
eres asiduo a los crankbaits y utilizas sacadera, úsala
de goma. Las de hilo tienen la fea costumbre de hacer
tremendos líos con las poteras de estos señuelos.
7.
Abre
tu mente. Un señuelo de profundidad manejado en aguas
someras levantará una nube de tierra que provocará más
de una picada.
8.
Señuelos
pequeños no sólo cogen peces pequeños. Muchas veces son
los que hacen arrancarse al pez de tu vida.
9.
Si
no obtienes resultados, pero estas convencido de la
eficacia de un crankbait, prueba lo primero a variar el
tamaño del mismo modelo, y después prueba el mismo pero
en otros colores.
10. No
evites siempre los choques contra las rocas, a veces es lo
que irita a los peces.
11. Atento
después de desenganchar un crankbait, a veces es el
momento en el que el pez que lo estaba mirando se decide a
picar y tendremos que estar vivos.
12. Hablando
de enganches. Si pescas desde barca es imprescindible
hacerte con un “perro”. Curioso artilugio compuesto de
un peso, unas cadenitas, unos guiahilos y una cuerda. Lo
puedes comprar o hacértelo tú mismo. Te sorprenderás de
la cantidad de crankbaits que recuperas tras engancharlos.
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